El ministro de Industria, Miguel Sebastián, confirmó este jueves el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) para el 5 de julio de 2013, una decisión que calificó de "meditada pero que no ha sido fácil de tomar". De este modo, se convertirá en la primera central nuclear que opera más de 40 años en España, ya que cumplirá cuatro décadas en 2011.
Esta decisión afecta de forma directa a Cofrentes, que se mira en su vecina burgalesa para conocer su futuro. Sebastián aseguró en su intervención que el Ejecutivo garantiza la continuidad de todas la nucleares operativas en España “al menos 40 años” siempre que cumplan las condiciones de seguridad marcadas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
Sin embargo, desde Cofrentes esta decisión se mira con recelo. El alcalde del municipio, Raúl Ángel, aseguró que no comparte la postura del Gobierno y reclamó que no se tenga en cuenta a los municipios afectados sólo en momentos concretos.
“No somos nada optimistas respecto a la continuidad de Cofrentes porque el Gobierno no tiene una política energética clara. La decisión no nos da ningún ánimo”, señaló.
Lo cierto es que de cumplirse el anuncio del ministro de Industria, Cofrentes tendría garantizada su continuidad hasta 2025, fecha en la que cumplirá los 40 años. Sin embargo, la central se enfrentará en 2011 a la próxima autorización de funcionamiento que otorga el Ministerio, una vez oído el informe del CSN. La aprobación de este trámite aseguraría el mantenimiento de la central diez años más, peero se situaría en el límite de su vida útil.
Cierre de Garoña En una rueda de prensa acompañado por el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, el titular de Industria justificó el cierre de la central con cuatro argumentos. "Es políticamente coherente, laboralmente responsable, técnicamente justificables y energéticamente asumible", señaló.
Sebastián insistió en que el Gobierno tendrá un margen de cuatro años para ofrecer una "buena alternativa industrial" para garantizar el empleo de los trabajadores y "revitalizar la región". En este sentido, Corbacho reiteró el "más firme compromiso" de contra con un plan alternativo en el que se comienza a trabajar "desde este mismo momento" con las administraciones locales y la Junta de Castilla y León.
Con esta decisión, la autorización para operar se extenderá durante los próximos cuatro años frente a los diez que solicitaban los titulares de Garoña y a los que el CSN dio el visto bueno.